Programas de prevención

Hábitos bucales en los niños: ¿cuándo prestar atención?

Los bebés y los niños pequeños suelen tener algunos hábitos que forman parte de su desarrollo, como la succión del dedo, el uso del chupete, llevar objetos a la boca o respirar por la boca. En determinadas etapas son conductas normales, pero cuando se mantienen durante mucho tiempo pueden influir en el crecimiento de los maxilares y en la posición de los dientes.

El chupete y la succión del dedo

La succión es una necesidad natural durante los primeros meses de vida. El problema puede aparecer cuando el uso del chupete o la succión del dedo se prolongan más allá de los primeros años, especialmente si son hábitos frecuentes e intensos. Estos hábitos pueden favorecer alteraciones en la estructura y forma de los maxilares, alteración en las mordidas tales como: mordidas abiertas, mordidas cubiertas, sobremordidas , y mordías invertidas, acompañadas siempre de malposiciones dentarias La succión del dedo, además, puede resultar más difícil de abandonar que el chupete. Por eso, es recomendable acompañar al niño para que abandone progresivamente estos hábitos, evitando hacerlo de manera brusca o mediante castigos.

Otros hábitos que debemos observar

También es importante prestar atención a: – Respiración habitual por la boca.(Respirador bucal) – Interposición de la lengua al tragar o hablar ( Deglusión Atipica) – Morderse los labios, uñas u objetos. – Bruxismo o apretamiento de los dientes. – Masticación predominantemente de un solo lado. No todos estos hábitos producen necesariamente una alteración, pero cuando son persistentes conviene consultar.

La importancia de la consulta odontológica

El odontopediatra puede evaluar el crecimiento de los maxilares, la posición de los dientes y la función de la lengua y los labios. Una consulta temprana permite detectar posibles alteraciones y, muchas veces, intervenir de manera sencilla antes de que el problema avance. Es importante recordar que cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo. El objetivo no es prohibir todos los hábitos infantiles, sino reconocer cuándo dejan de ser parte de una etapa normal y pueden comenzar a afectar el crecimiento y la salud bucal. Observar, acompañar y consultar a tiempo son las mejores herramientas para favorecer una boca sana y un adecuado desarrollo en nuestros niños.

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